Fotografia d’Ana Surinyach

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Descripción

Conocí a Fátima en el mar Mediterráneo horas después de jugarse la vida, junto a una decena de compañeras más, intentando llegar a Europa. Tenía 15 años y había salido de Somalia sin decir nada a nadie. Fue ella quien se acercó y me preguntó si me podía contar su historia: esa pregunta era un regalo. Me dijo que estaba harta de ver en los medios de comunicación como se victimiza a las mujeres, decía que casi siempre aparecen como seres vulnerables a las que todo el mundo engaña. Me contó que ella no había pagado para subirse a la patera y que sabía que debía devolver su deuda al llegar a Europa. Sin embargo, había decidido huir de su país, no solo para salvar su vida, sino para salvar la de su madre y sus hermanas. Cada vez que fotografío a mujeres en las fronteras me acuerdo de Fátima.